¿La Iglesia Católica acepta la Evolución?

Nos enfrentamos ante un tema interesante y controvertido. Existe la creencia generalizada de que la Iglesia Católica cree solo en el creacionismo. Sin embargo, la realidad es muy diferente, puesto que la Iglesia acepta las teorías evolucionistas, aunque siempre bajo una actitud prudencial. De hecho, la Iglesia Católica es la única de las iglesias cristianas que acepta la teoría de la evolución.

Las teorías evolucionistas están basadas en hipótesis de gran seriedad. Simplificando, el evolucionismo afirma que unas especies proceden de otras debido a cambios genéticos ocurridos a lo largo de la historia. La Iglesia afirma que no es posible excluir la causalidad divina de esta realidad, puesto que es imposible que estas espectaculares modificaciones sean fruto del azar, sino que ha de existir una inteligencia organizadora de este proceso.

Y el hombre, ¿también es fruto de la evolución? Existen múltiples pruebas que sitúan al hombre dentro del género Homo que guarda un antiguo parentesco con los primates. Por lo tanto, se podría admitir la existencia de una evolución en cuanto al apartado material, al cuerpo. Sin embargo, basándonos en la Filosofía y la Teología (así como indica la Biblia desde hace miles de años), sabemos que existe el alma humana (que permite que el hombre sea inteligente), de naturaleza espiritual y no puede surgir de la materia, ya que por definición “es ausencia de materia”. Esto implica que el alma ha sido creada directamente por Dios.

En consecuencia, la Iglesia acepta las teorías evolucionistas siempre que estas no entren en contradicción con la idea de que para la creación del hombre, Dios se pudo valer de una animal que ya existía (los homínidos) y que perfeccionó, a la que añadió el alma espiritual y racional, creando así al hombre. La ciencia podrá explicar cómo ha ido evolucionando el cuerpo, cosa que la Iglesia no sólo no tendrá problemas en aceptar sino que aceptará sin problemas, pero lo que nunca podrá probar la ciencia es que “haya evolucionado el alma”. Dios no solo creó un alma para el primer hombre, sino que crea un alma exclusiva para cada uno de los hombres que han existido, existen y existirán. Además, el alma humana no proviene de un estado anterior, no procede de “un alma de mono”, sino que procede directamente de Dios.

No existe una fecha exacta de cuando comenzó a existir el primer hombre (cuerpo y alma), y la ciencia no da una respuesta a ello. Sin embargo, si es capaz de explicar la procedencia y evolución del género Homo.

Juan Pablo II habló sobre este tema en 1996 a los miembros de la Academia Pontificia de Ciencias:

Teniendo en cuenta el estado de las investigaciones científicas de esa época y también las exigencias propias de la teología, la encíclica Humani generis consideraba la doctrina del evolucionismo como una hipótesis seria, digna de una investigación y de una reflexión profundas, al igual que la hipótesis opuesta. Pío XII añadía dos condiciones de orden metodológico: que no se adoptara esta opinión como si se tratara de una doctrina cierta y demostrada, y como si se pudiera hacer totalmente abstracción de la Revelación a propósito de las cuestiones que esa doctrina plantea. Enunciaba igualmente la condición necesaria para que esa opinión fuera compatible con la fe cristiana.[...] Pío XII había destacado este punto esencial: el cuerpo humano tiene su origen en la materia viva que existe antes que él, pero el alma espiritual es creada inmediatamente por Dios “animas enim a Deo immediate creari catholica fides nos retinere iubet”: encíclica Humani generis: AAS 42 [1950], p. 575). En consecuencia, las teorías de la evolución que, en función de las filosofías en las que se inspiran, consideran que el espíritu surge de las fuerzas de la materia viva o que se trata de un simple epifenómeno de esta materia, son incompatibles con la verdad sobre el hombre. Por otra parte, esas teorías son incapaces de fundar la dignidad de la persona.

Igualmente, el Papa Benedicto XVI declaró recientemente que “existen muchas pruebas científicas en favor de la evolución, que se presenta como una realidad que debemos ver y que enriquece nuestro conocimiento de la vida”.

Como colofón podemos quedarnos con la idea idea principal: “la Iglesia Católica acepta las teorías evolucionistas siempre y cuando estas no nieguen que Dios haya creado el alma humana“.

Este artículo está apoyado en publicaciones de la misma temática de Catholic.net e IdeasRápidas.org.

3 Respuestas a “¿La Iglesia Católica acepta la Evolución?”

  1. tonibalt dice:

    AMIGO JAVIER, QUE IGNORANTES SOMOS LOS HOMBRES. EN VEZ DE BUSCAR DE DONDE PROCEDEMOS, PORQUE NO LE BUSCAMOS A ÉL CONTINUAMENTE HASTA QUE ESTEMOS EN UNION CON ÉL. DIOS CREO AL HO9MBRE Y LA MUJER, Y PUNTO. YA LO SABREMOS TODO CUANDO ESTEMOS CON ÉL.

  2. tonibalt dice:

    HE VISTO EN UN DOCUMENTAL DEL CANAL HISTORIA Y COMPROBADO POR CIENTIFICOS SEGUN DICHO DOCUMENTAL QUE TODA LA GENTE MUNDIAL PROCEDEMOS TODOS DE UNA TRIBU QUE SE LLAMA “BOSQUIMANOS” DE AFRICA QUE SE REMONTA A 50000 AÑOS ATRAS Y TODAVIAN EXISTEN EN LA ACTUALIDAD. EN QUE SE BASA DICHO CIENTIFICO EN EL “ADN” QUE LLEVAMOS TODOS ESCRITO EN EL LA HISTORIA DE NUESTRO PASADO.
    EN DICHO “ADN” NO PONE NADA DE QUE VENGAMOS DEL MONO SINO DE ESTA TRIBU ANTIQUISIMA.
    DIOS CREO AL HOMBRE COMO HOMBRE NO COMO MONO. CUANDO EL HOMBRE NO ENCUENTRA EXPLICACIONES CIENTIFICAS PARA EXPLICAR LO INEXPLICABLE LO MAS SENCILLO ES COGER EL CAMINO DE ENMEDIO.

  3. Felix dice:

    Son interesantes los comentarios que hace GK, Chesterton en las primeras páginas de su obra “The everlasting man” (El hombre eterno) cuando habla del hombre de las cavernas. Podéis leer echar un vistazo en

    http://books.google.com/books?id=v1KLOs_hWh8C&printsec=frontcover&dq=El+hombre+eterno&source=bl&ots=CbS0Nqx_CL&sig=hb2dMMRgqRC_KGuLOVrbe-SKbU0&hl=en&ei=dnHpTPDzAY-RjAedluGFAw&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=2&ved=0CB4Q6AEwAQ

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