La última cima: ¿donde empieza el cielo?

El 31 de mayo se estrenó en el céntrico cine madrileño Palafox quizás la película más impactante del año. No hay ningún vampiro, na’vi o dragón, tan solo un sacerdote. Pablo, que es así como se llama, sabía que iba a morir joven y deseaba hacerlo en la montaña. Entregó su vida a Dios… y Dios aceptó la oferta.

Pablo era conocido y querido por un número incalculable de personas, que han dejado constancia de ello después de su muerte. Su carácter divertido, su simpática personalidad, su preocupación por los demás, su amor a Dios,… le convirtió en una persona que ha dejado marcada a miles de personas.